De la casa al trabajo
y del trabajo al otro empleo,
combatiendo al capital.
La gran masa del pueblo,
del otro empleo al otro laburo
y del otro laburo al infarto...
Un grito de corazón,
del síncope a la ambulancia.
De terapia intensiva a cirugía,
un sólo grito daremos.
De la cuna al cementerio,
todos unidos
triunfaremos...
Vencido.
Con la sopapa bajo el brazo.
Serio.
Con la cinta de desentupir
en la mano.
De pronto
algo tiró de la otra punta
y me introdujo de un golpe
en la cañería.
Seguí
como pude
la pendiente,
pasé por curvas,
codos muy estrechos,
encontré bajadas y subidas,
bifurcaciones inesperadas y,
al final de la cinta,
una mujer que intentaba destapar
su tubería.
Vencidos.
Con la sopapa bajo el brazo.
Serios.
Con la cinta de desentupir
en las manos.
Nos miramos
y desde ese día
nos unen
problemas domésticos,
respuestas dudosas
entre sonrisas y platos...
Quizá alguna vez
volvamos a sentir
un nuevo tirón en la cinta...
Mientras tanto
sigue nuestro amor a la deriva
y fluye entre nosotros
la corriente
imparable
de la vida.
La utilización de los medicamentos que pueden adquirirse sin prescripción médica es en la actualidad una práctica generalmente aceptada como parte importante en el cuidado de la salud. Además, está en concordancia con el deseo cada vez más difundido de que todos tenemos que ocuparnos de nuestra propia salud.
La automedicación es el uso que hacen los pacientes de medicamentos de venta libre para el tratamiento de síntomas y dolencias de carácter leve.
El paciente asume toda la responsabilidad de su tratamiento. Por lo tanto, es importante leer atentamente el prospecto que acompaña al medicamento.
El período durante el cual una persona puede automedicarse variará según las circunstancias, aunque por lo general nunca debe prolongarse más de tres a siete días.
La automedicación no resulta conveniente y, por lo tanto, habría que consultar al médico, en las siguientes situaciones:
· cuando los síntomas persisten
· cuando se produce un empeoramiento
· cuando hay fuertes dolores
· cuando se han probado sin éxito uno o más medicamentos
· cuando se han observado efectos indeseados
· cuando se considera que los síntomas son graves
· cuando se tienen problemas psicológicos como ansiedad, inquietud, depresión, letargia, agitación o hiperexcitabilidad
Se deben extremar las precauciones durante el embarazo y la lactancia, o cuando se administran medicamentos a bebés o niños de corta edad.
EN LA PRÁCTICA...
Entre los síntomas y síndromes menores que pueden tratarse con productos de automedicación figuran, por ejemplo:
· los resfriados y las gripes
· la tos
· los dolores de garganta
· las infecciones nasales recurrentes (entre ellas la fiebre del heno)
· las úlceras bucales
· la digestión pesada o difícil (incluido el ardor de estómago)
· las deposiciones infrecuentes o difíciles (estreñimiento)
· los vómitos, la diarrea
· las almorranas (hemorroides)
· las quemaduras solares
· las verrugas
· los dolores leves a moderados, tales como los dolores de cabeza o musculares
· los problemas cutáneos moderados: por ejemplo cortes, picaduras de insectos, eczemas, etcétera.
Elaborado por el Comité Permanente de Médicos Europeos (CPME), en colaboración con: Unión Europea de Médicos Especialistas (UEMS), Unión Europea de Médicos de Atención Primaria (UEMO) y Asociación Europea de Especialidades Farmacéuticas Publicitarias (AESGP).
Según los Doktores los tratamientos fracasan entre otras cosas por: incumplimiento de los horarios. No respetar las dosis indicadas. Cambios de remedios sin consulta previa. Automedicación. (¿La solución pasa por la subordinación a laboratorios y farmacias?).
Cansa un poco ver como algunos Fakultativos trasladan responsabilidades a los enfermos por el fracaso del tratamiento.
El colorario de un buen Doktor es:
Todo enfermo debe poseer un plan de tratamiento claramente indicado y explicado en cuanto a horarios y dosis en los que recibirá cada medicamento. El contacto frecuente con su médiko evitará los riesgos de su cumplimiento, las dosis incorrectas o el cambio de marcas menos activas.
Y mí colorario es: El tratamiento médiko fracasa porque la medicina alopática considera al dinero un fin, y al enfermo un medio para llegar al dinero.
Se nace con una predisposición a desarrollar la enfermedad, sin embargo nacemos sanos y es nuestra desastrosa relación con el medio la determinante para llegar a padecer de asma bronquial. Esto sucede porque la medicina no llega a la comunidad, entonces es el enfermo el que llega a tratarse casi sin esperanzas, cuando ya es tarde. (Esto puede evitarse, pero nunca vi listas de cuidados preventivos a la vista en centros de salud).
Cuando un asmático llega vivo a una internación, los doktores casi siempre salvan su vida, sin embargo una vez restablecido, él vuelve al hábitat y a los hábitos que lo llevaron al hospital, no modifica nada, no puede mudarse, no puede cambiar su trabajo, no puede cambiar de clima, tiene que estar horas a diario expuesto a lo que lo enferma. Por ej.: encerrado en su oficina, trabajando en un microclima lleno de irritantes, partículas, gérmenes y pobre en oxígeno y está “obligado” a llevar una vida sedentaria. Se respira aire contaminado y al no hacer actividad física se bloquea la higiene, porque se dejan de movilizar secreciones; así se está continuamente perdiendo capacidad pulmonar.
No se sigue en el asma por culpa del enfermo y del mal manejo que hace de los calmantes. Según estudios hechos en E.E.U.U. las poblaciones indígenas y la raza negra son los que menos conocen el asma, y la gran mayoría de ellos no tiene acceso a la medicina ni a la industria farmacéutica, no respetaron nunca dosis, no conocen los aerosoles, no mezclan ni cambian químicos.
En el caso de la medicina indígena en América latina, su técnica para afrontar las enfermedades puede estar basada en la magia o ser simplemente empírica, comprendiendo el uso de hierbas y métodos físicos o bien una combinación de varios. Se interesan en la personalidad y preocupaciones del enfermo y por esto en muchos casos pueden ayudarlo.
La solución no es ponernos de rodillas ante la medikación.
La gente a veces no respeta las dosis, porque cuando se llega a una etapa avanzada del consumo, la fatiga empieza a hacerse resistente a los medicamentos, porque el tratamiento médiko fracasó, hay que cambiarlo, nadie usa más medicamentos por ser caprichoso, sino porque necesita respirar; hay que ponerse un ratito en el lugar del enfermo para poder comprenderlo, para algunos, esto es difícil, para otros no lo es tanto, y para el resto, no es posible. (¿Sabés que comprendernos, puede aliviarnos?).
Esta enfermedad es hija del mundo de la cultura que hemos creado; cuando más cambios se producen, más aumentan las estadísticas de mortalidad. Sucede así porque; mientras el hombre del siglo XX es biológicamente el mismo de hace 2.000 años, las sociedades humanas y las culturas han cambiado notablemente en el mismo período. Y el conflicto estalla por la incapacidad biológica del hombre para adaptarse rápidamente a los cambios de la sociedad. La evolución cultural viaja en jet, la evolución de la adaptación biológica viaja en monopatín. Los cambios culturales son múltiples y producen múltiples afecciones. Se ve afectado el organismo todo. Por eso es tan necesario y efectivo hacer tratamientos multi-interdisciplinarios para vencer al asma.
Creamos el humo, ¿cuánto hace? ¿nos hemos adaptado a él? Creamos el sedentarismo ¿nos hemos adaptado a él?
¿Te das cuenta del daño que puede ocasionar un médiko cuando le hace creer a su paciente que se mantiene enfermo porque no se droga bien? Cuando en realidad tendría que advertirle que los países que llevan una vida muy artificiosa son los que más elevadas tienen las estadísticas de muerte y de incapacidad y que para reapropiarse de su vida tiene que educarse para poder volver un poco a lo natural, estar más en contacto con la naturaleza, hacer ejercicios, nadar, comer sano, saber respirar correctamente, hacer prevención para la salud. Entonces es imprescindible que se dicten cursos, que existan los grupos de autoayuda, para que:
1-conozcamos las características del asma 2-evitar la información que puede hacernos permanecer enfermos 3-ser parte activa del tratamiento.
Según mi experiencia, el fracaso comulga con el manejo alevoso que hacen de la información los profesionales de la salud. Nuestra culpa como enfermos y familiares, es que no somos nada solidarios, entonces cuando se toman decisiones sobre el tema salud, nuestros intereses NO ESTÁN REPRESENTADOS, ¿el fruto?, es una medicina muy comercializada, carísima y poco eficiente; ya que demasiados asmáticos viven bajo la dictadura del asma y de las drogas.
Según estudios hechos en América latina es impresionante observar, cuando los médicos trabajan en planes de salud, lo rápido en que las distintas poblaciones aceptan las prácticas médikas cuando ellas se muestran eficaces y económicas. La automedicación, ¿está emparentada con la poca eficacia, lo costoso y prolongado del tratamiento?
¿Recordás el colorario? El tratamiento médiko fracasa porque la medicina moderna considera al dinero un fin, y al enfermo un medio para llegar al dinero.
En verdad, los tratamientos médicos son exitosos cuando la medicina considera al enfermo un fin y al dinero un medio que permita restablecer la salud.
¿Cuánto faltará para que enfermos y familiares apoyados por médicos solidarios, podamos provocar el cambio?
Mientras, lo que me queda bien claro, es que NO somos responsables por el manejo del tema salud y de las consecuencias que se derivan de este manejo.
En un principio vendíamos solo productos naturales:
centeno, cebada, brotes de soja;
pero,
como el barrio no estaba para dietas,
tuvimos que agregar una parrilla en la vereda
con sanguches de vacío y choripanes.
Después, abriendo una ventanita,
anexamos
caramelos, cigarrillos, helados de palito,
preservativos mentolados, fosforescentes y extrachatos.
El diario de los domingos.
Medicamentos de venta libre.
Bandas de rock locales
colmaban el recinto los viernes a la noche.
Los sábados, títeres para los chicos,
venta de garapiñadas y lupines,
alquiler de ponys
para dar vuelta a la manzana en caballito.
Los jueves, funcionaba el club del trueque
y los miércoles una feria americana.
Todas las tardes teníamos sorteos,
carreras de embolsados y mesas de dinero.
Siempre atentos a los vaivenes de la moda
ofrecíamos pichinchas, ofertas imperdibles
y promociones abismales.
Inquietos emprendedores,
corriendo el mostrador hacia un costado
hicimos lugar para tres computadoras
y un par de cabinas telefónicas;
pero el grueso del efectivo
entraba con las fotocopias
y cuatro cachivaches que oficiaban de remises
o ambulancias tercerizadas por hospitales de la zona.
Al tiempo
empezamos a vender relojes,
motores fuera de borda para lanchas deportivas,
teléfonos celulares que sacaban fotografías digitales,
esfínteres con dilataciones programadas,
manos libres,
piernas ortopédicas,
órganos para trasplantes,
tráfico de bebes para agilizar las adopciones,
armas cortas, largas, blancas, biológicas
y cuando caía la demanda de zapallitos de Bruselas
importábamos imigrantes limítrofes e ilegales.
Y así nos fuimos expandiendo,
sin descuidar
el marketing, el packashing ni el target.
Siguiendo la lógica implacable de las leyes del mercado
ampliamos el local de calle a calle,
conquistando pueblos y ciudades,
países enteros
o partes sustanciales de interés estratégico,
o materias primas nunca renovables...
Y cuando
ya no quedó nada más para vender,
y en el baldío del amor propio
cerraron las percianas.
Vengo a ofrecer este poema;
a doble espacio,
con un final feliz si usted lo quiere.
Sus 1700 consonantes y vocales
hasta agotar stock.
Se incluyen signos de puntuación
y metáforas a precios populares.
Este próximo sábado y domingo tendrá lugar quizás en la ciudad de Buenos Aires el Simposio Internacional de Enfermedades de la Inercia organizado por la Sociedad Argentina de Apocados e Indecisos, entidad que desarrolla desde hace años importantes inactividades de divulgación y educativas, entre otras de dudosa concresión.
El encuentro podría realizarse en el Hotel Piaget Plaza (Av. Favaloro 1035, Capital Federal) y contaría con la apática participación de destacados convalescientes nacionales y extranjeros.
Con suerte, el presidente del simposio sería Hugo Alberto Perigalta (titular de la mencionada Sociedad y Paciente Hemérito del Hospital Italiano), en tanto que la presidencia del comité de recepción estaría a cargo de Silvio Belmonte, de notable cronicidad en estos eventos.
Entre los expertos extranjeros cabe destacar la importante ausencia de Frederick Blumteg, presidente del American College Inercy Phisians, entre otros de igual relieve.
Disertaciones
Las conferencias se llevarían a cabo, con viento a favor, en cuatro salones en forma simultánea y se espera la desganada presencia u abstención de más de 2.500 inscriptos; lo que sin dudas habla del enajenado interés que despierta esta especialización que, si bien no es reconocida como tal en nuestro país (al contrario de lo que sucede en la mayoría de los países desarrollados), acapara las miradas de indolentes y perezosos de todo el mundo ocioso.
Algunos de los tópicos que se abordarían en este encuentro serían:
Manejo general del desinterés, sus formas y consecuencias. La holgazanería ¿ciencia o religión? Alpoltronamiento y desidia terapéutica. La pachorra ante el avance del neoliberalismo, y, finalmente, El ocio como estado superior de la conciencia abúlica.Las jornadas cierran con un piyama party y la entrega de la codiciada "Enema Dorada de la Popularidad" al concurrente menos vehemente y participativo.
